Es posible que sea necesario reemplazar los empastes de amalgama de plata si se han debilitado debido al rechinar de dientes, al morder mucho y al comer alimentos duros o pegajosos. Los empastes de plata también pueden gotear, agrietarse o caerse. Muchos dentistas recomiendan reemplazar los empastes de plata después de 5 a 12 años.