Un examen dental es parte del cuidado dental preventivo. Los exámenes dentales le permiten a su dentista detectar cualquier problema bucal y afecciones relacionadas en la boca o el área de la mandíbula. Los exámenes dentales regulares pueden ayudar a identificar afecciones que pueden desarrollarse sin síntomas notables, como caries y cáncer bucal. También ayudan a su dentista a identificar cualquier anomalía que pueda estar empeorando sin que usted se dé cuenta.
¿Qué puede esperar de un examen dental de rutina?
Durante un examen dental, un dentista:
- Evalúe su higiene bucal general
- Evalúe su riesgo de enfermedades de los huesos y las encías, así como caries dentales y radiculares.
- Compruebe si hay dientes que requieran reemplazo o restauración
- Verificar problemas de mandíbula y mordida
- Demuestre cómo lavarse los dientes o cuidar las dentaduras postizas.
- Evalúe su necesidad de tratamiento con flúor
- Tomar una radiografía dental y realizar cualquier otro procedimiento de diagnóstico.
Un examen dental también le brinda la oportunidad de hablar con su dentista sobre otras afecciones en su cuerpo que podrían afectar su salud bucal. Esto puede incluir diabetes, artritis o cualquier medicamento que pueda causarle sequedad en la boca. Si tiene puentes o dentaduras postizas, su dentista comprobará su ajuste y le asesorará en consecuencia. Su dentista también puede darle consejos sobre formas de mejorar su dieta y mejorar su higiene bucal.
Su dentista también puede hacer una impresión dental de sus dientes para hacer protectores bucales o crear bandejas blanqueadoras. Es posible que sientan los lados de la mandíbula y el interior de las mejillas y los labios, así como que examinen su lengua en busca de signos de cáncer oral.
Un examen dental regular es su mejor opción para identificar problemas bucales antes de que se conviertan en un problema grave. Se recomienda que se realice al menos dos exámenes dentales cada año, y más si tiene un mayor riesgo de contraer alguna afección dental.









