Un sellador dental es una fina capa de plástico que se coloca en los dientes, por lo general molares y premolares, para prevenir la caries. El sellador se adhiere a las depresiones y ranuras de estos dientes, formando una capa protectora en la superficie del esmalte. Los selladores dentales ofrecen varios beneficios. Primero, le facilita la limpieza de estas ranuras al cepillarse los dientes y usar hilo dental. En segundo lugar, evita que los alimentos se atasquen en estas superficies y provoquen caries.
Los selladores se utilizan con mayor frecuencia para niños y adolescentes, y normalmente se aplican tan pronto como crecen los dientes permanentes. Esto ayuda a los pacientes a mantener una buena salud bucal durante el período propenso a las caries de 6 a 14 años. Sin embargo, los adultos cuyos dientes no tienen caries también pueden beneficiarse de los selladores.
¿Cómo se aplican los selladores?
La aplicación de selladores es un procedimiento simple que toma solo unos minutos. Primero, los dientes se limpian profesionalmente. Luego, cada diente se seca con un material absorbente. Se aplica una solución ácida a la superficie de masticación para hacerlos ásperos y ayudar a que los selladores se adhieran. Luego, los selladores se pintan en la superficie y se curan con una luz especial.
Los selladores pueden durar hasta diez años, pero requieren un control regular para ver si están astillados o desgarrados.









